El Gobierno confirmó, los primeros días de mayo, que se habría concretado un nuevo endeudamiento externo por un valor de 1.000 millones de dólares a través de la emisión y colocación de Bonos Soberanos en los mercados de capitales internacionales.
En principio, es innegable que, ante la compleja crisis heredada del anterior Gobierno, lamentablemente, el país necesita y necesitará recursos provenientes de financiamiento externo de manera prolongada, para sostener las medidas de ajuste orientadas a resolver la crisis y para el periodo de recuperación. Y se tiene una necesidad recurrente de divisas que responde a obligaciones críticas, tales como la importación de combustibles, el pago de la deuda externa y otros.