Hubo empleo con buena remuneración en la zona, pero sólo mientras duró la construcción de la planta.
La atracción por trabajar en la planta hizo que se descuide la agricultura y agropecuaria.
Algunas organizaciones se fortalecieron para plantear sus demandas. Quedó a la vista la ausencia del Estado.
Las actividades extractivas generan muchos millones en recursos, pero no se destinan a diversificar la economía ni a generar un desarrollo sostenible en el tiempo.
Mujeres e hidrocarburos es un tema abierto al debate público.